UN SUPERBóLIDO SOBREVOLó LA COMUNIDAD DE MADRID EL PASADO 13 DE JULIO

REGISTRADO DESDE OCHO ESTACIONES DE LA RED DE INVESTIGACIóN SOBRE BóLIDOS Y METEORITOS EL BóLIDO MáS LUMINOSO HASTA LA FECHA

Más de una década de monitorización contínua del cielo sobre la Península Ibérica que vienen realizando los investigadores de la Red Española de Investigación sobre Bólidos y Meteoritos (SPMN) se ha visto premiado con el registro del bólido más luminoso registrado núnca desde España. El pasado 13 de julio de 2012 a las 0h 04m 51.4 s TUC (2h04m51.4s hora local peninsular) tuvo lugar la aparición de una enorme bola de fuego que iluminó varias comunidades autónomas al fragmentarse a una altura de unos 40 km. En ese instante, ocurrido exactamente a las 2h04m55.2s hora local, su luminosidad fue realmente impresionante, llegando a ser similar a la del Sol en su salida, es decir una magnitud aparente en torno a -20. Este fenómeno tan espectacular fue producido por la entrada en la atmósfera terrestre a una velocidad de unos 90.000 km/hora de una roca que surcaba el medio interplanetario. Tales rocas cuando su diámetro es inferior a 10 metros se denominan meteoroides.

El estudio detallado de ese impresionante bólido revela que el meteoroide terminó estallando a unos 40 km sobre el nivel del suelo provocando el intenso destello que numerosos testigos pudieron ver incluso desde dentro de edificios. La onda de choque generada al penetrar el meteoroide en la atmósfera generó un fuerte estruendo que pudo sentirse en algunas zonas unos segundos después de que se hiciese de día en plena noche. Asimismo también se ha deducido de las imágenes en estación múltiple su trayectoria y ángulo de incidencia mostrando a que, debido a la naturaleza cometaria del objeto y a cierta geometría desfavorable que éste siguió al entrar en la atmósfera, este evento no ha dado lugar a meteoritos. El superbólido sobrevoló el sur de la Comunidad de Madrid y no pasó desapercibido a varias decenas de afortunados observadores visuales que enviaron sus reportes y proporcionaron más detalles a través del formulario en línea de la Red SPMN . Solicitamos su colaboración para seguir haciéndonos llegar sus observaciones.

Mucho menos pasó desapercibido este inusual evento a las cámaras de detección automática de los diferentes centros de investigación que participan en el seguimiento continuo de la Red Española de Investigación sobre Bólidos y Meteoritos. En tal fueron ocho las estaciones de detección automática que obtuvieron imágenes del bólido y de sus fulguraciones. Esto mayoritariamente vino dado gracias a las estaciones de video detección existentes en Huelva, La Hita y Sevilla (operadas por José M. Madiedo de la Universidad de Huelva (UHU) y la Universidad de Sevilla), Madrid y Villaverde del Ducado (operadas por Jaime Zamorano, Francisco Ocaña, Alejandro Sánchez de Miguel y Jaime Izquierdo de la Universidad Complutense de Madrid), El Arenosillo-Bootes 1 (Alberto J. Castro-Tirado y Martin Jelinek del Instituto de Astrofísica de Andalucía-CSIC)/Instituto de Astrofísica de Andalucía-CSIC), Sierra Nevada (José M. Madiedo, José Luís Ortiz y Alberto J. Castro-Tirado del Instituto de Astrofísica de Andalucía-CSIC), y La Cañada-Avila (Juan Lacruz/SPMN). Desgraciadamente otras estaciones de la Red Española de Investigación sobre Bólidos y Meteoritos (SPMN) ubicadas más al norte no pudieron registrarlo por encontrarse ya en el límite de detección.


Secuencia de la evolución del bólido SPMN130712 tomadas desde más de 400 km de distancia por la estación de vídeo detección de Huelva. La última es similar a la producida por la salida del Sol cada día. J.M.Madiedo (Universidad de Huelva y Universidad de Sevilla)

LA FRECUENCIA CON LA QUE OCURREN ESTOS FENóMENOS

Estamos pues ante un fragmento de origen cometario con un diámetro de alrededor de un metro. Objetos próximos a la Tierra, conocidos por el acrónimo anglosajón de NEOs (Near Earth Objects), de tal diámetro suelen impactar con nuestro planeta unas 50 veces al año aunque para poderlo observar sobre la Península Ibérica puede pasar una década. ésta constituye un escudo tan eficiente que suele generalmente desintegrar el objeto en su brusco encuentro con la atmósfera terrestre como puede haber sido el caso según se extrae de su trayectoria. A la brillante bola de fuego producida por la ablación del meteoroide en la atmosfera, la enorme presión hidrodinámica que sufre el meteoroide al profundizar en las capas más densas (primero la mesosfera y posteriormente la estratosfera) conlleva la desintegración del objeto en un fenómeno conocido como estallido atmosférico (en inglés: airblast). Ambos fenómenos, unidos a los tremendos sonidos que los acompañan, suelen causan temor entre la población. Un ejemplo remarcable por su magnitud fue el gran estallido acompañado de onda expansiva y lluvia de vapor caliente ocurrido en la remota región siberiana de Tunguska en 1908. En aquella ocasión los estudios realizados de la trayectoria de impacto indicaron que pudo tratarse de un fragmento del cometa 2P/Encke con un diámetro entre 50 y 100 metros. Tales eventos son muy poco frecuentes, quizás uno cada siglo, y su estudio resulta prioritario para saber qué objetos debemos temer en el futuro.


El bólido SPMN130712 detectado desde Madrid gracias a la infraestructura de vídeo detección montada y operada desde la Universidad Complutense (J. Zamorano, F. Ocaña, J. Izquierdo y A. Sánchez de Miguel/UCM).

DETERMINANDO LA COMPOSICIóN DEL METEOROIDE Y LA TEMPERATURA DEL BóLIDO EN BASE A LOS ESPECTROS DE EMISIóN

Las observaciones que se han llevado a cabo han permitido obtener, entre otros resultados, la trayectoria en la atmósfera terrestre del objeto, su órbita en el Sistema Solar e información sobre su composición química. Esta última se obtiene del estudio preciso del espectro de emisión que realizarán Josep M. Trigo del Instituto de Ciencias del Espacio (CSIC-IEEC) y José M. Madiedo de la Universidad de Huelva (UHU) y la Universidad de Sevilla. Tal espectro se ha obtenido desde las estaciones de El Arenosillo (UHU) y de Villaverde del Ducado. Un análisis preliminar de los datos pone de manifiesto que el origen de este evento estuvo en un meteoroide procedente de un cometa. Este fragmento de material colisionó con la atmósfera de la Tierra a gran velocidad, lo cual elevó su temperatura por encima de los 4.500 C, comenzando su ablación y fase luminosa. Esto dio lugar a ese fenómeno luminoso conocido como bola de fuego o bólido, que se inició a unos 110 km de altura y fue penetrando rápidamente en la atmósfera hasta cesar su fase luminosa.


Secuencia de vídeo a baja resolución de la fase final del bólido SPMN130712 detectado desde el Observatorio Astronómico de la Hita gracias a la infraestructura de vídeo detección montada y operada por José M. Madiedo (Univ. Huelva y Univ. Sevilla).

UN CASO QUE EJEMPLIFICA LA DIFICULTAD DE DETECTAR METEOROIDES ANTES DE SU IMPACTO CONTRA LA TIERRA

Este superbólido registrado el pasado 13 de julio sobre la Comunidad de Madrid vuelve a mostrar que la detección de meteoroides de pocos metros de diámetro por los programas de seguimiento de NEOs sigue siendo marginal. Cabe tener en cuenta que muchas de estos bloques rocosos presentan muy baja reflectividad y sus relativamente pequeñas dimensiones los hacen ser extremadamente difíciles de detectar incluso cuando transitan cerca de la Tierra. Tan sólo el desarrollo de nuevos programas de detección y seguimiento de bólidos como viene desarrollando en España desde 1999 la Red de Investigación sobre Bólidos y Meteoritos proporcionará información sobre la frecuencia, la energía depositada en la atmósfera y la posibilidad de producir meteoritos que tienen estos espectaculares eventos.


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Nota de prensa preparada por: José M. Madiedo (UHU-USEV) , Josep M. Trigo (CSIC-IEEC) y Jaime Zamorano (UCM)